“Pinto un cuadro en 40 años…, y media hora”.
Esta fue la respuesta que me dio, para mi sorpresa, el pintor Georg Miciu cuando en la noche del Sábado, en el Hotel Llao Llao, le preguntaba que tiempo iba a dedicar a pintar el cuadro a la vista de todos nosotros.
Me sorprendió.
Conocía su obra desde hace años, ya que es de los pocos que tienen una muestra permanente en el lujoso Hotel, pero verlo en vivo implicaba un atractivo muy superior que el solo hecho de contemplar sus cuadros colgados de una pared.
Por eso me acerqué animoso cuando me llegó la invitación para ver “la emoción del arte en vivo”, evento patrocinado por empresas que a pesar de la presente crisis se animaron de todos modos a generar esta muy original convocatoria.
La propuesta era simple, Miciu tomaría una de las excelentes fotografías Diego Ortiz Mugica, y a la vista de todos nosotros la representaría en un lienzo blanco, manejando su inigualable técnica del óleo con espátula, tal como si estuviera en su atelier, calmo y solitario. Pero esta vez, éramos decenas de curiosos admiradores que le respirábamos en la nuca, atentos a cada trazo, con el fondo de una música ambiental alegre y movida y a la espera de un posterior brindis.
Allí “nos tiró” con sus 40 años de experiencia, y en media hora nos dejó pasmados, cuando expuso sonriente la foto convertida en cuadro, la obra de arte hecha en vivo.
Pocas veces es posible tener a un pintor de la talla de Georg, trabajando ante nosotros, y menos aún en un salón como el Llao Llao.
Gracias Bariloche por seguir permitiéndome vivenciar estas emociones, gracias amigos que organizaron el evento y gracias Naturaleza, que nos regaló una tremenda luna llena al salir al frío de la noche, en un cielo despejado y plagado de estrellas, esbozo de la ya próxima Primavera.
Fabián Piqué
fabianpique@bariloche.com.ar
No hay comentarios:
Publicar un comentario