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sábado, 19 de septiembre de 2015

Adiós Nonino



Buenos Aires, Septiembre de 2015

Adiós Nonino

Dicen que Piazzola escribió el tango Adiós Nonino una tarde en Nueva York, mientras intentaba superar la reciente muerte de su padre, ocurrida en la lejana Mar del Plata. El gran Astor se encerró en una habitación de su departamento, conmovido y triste, y de esa emoción surgió su más bella melodía.

Cada vez que tuve oportunidad de escuchar ese tango, sea en vivo o grabado desde un cd, podía percibir en mi piel y mi corazón el sentimiento de amor que debía sentir por su progenitor, convertido en maravillosos acordes de acordeón, violín, piano.

Por eso elegí ese tema para despedir a Pá en aquella mañana de Agosto, en que cerramos físicamente su presencia entre nosotros, luego de meses de padecimiento y debilidad crecientes. Creo que fue un privilegio el que tuvimos, al poder estar reunidos todos, Má, sus hijos, su hermana, sobrinos, para contemplar por última vez su cuerpo grande, sus manos ásperas, sus hombros anchos.

Se murió, nos morimos también nosotros un poco, ya no está. La ausencia se nota y quiero poder mirarla con afecto, para aceptarla y permitir que el dolor haga su trabajo: traernos a la conciencia el desgarro de su partida y así, de a poco, convertir esa aceptación en agradecimiento y sanación. Porque hay mucho por agradecer. Incluso aquello que en su momento fue un desencuentro o una discusión. De todo se aprende y con el perdón en la mano se puede convertir en alegría y experiencia de vida.

Aceptación, agradecimiento, perdón.

Cuántas veces habré intentado practicar este poderoso triángulo de acción hacia la sanación. Una y otra vez, ante cada crisis, partida, decisión difícil o choque de intereses. Y así crecí. Nos lleva un poco más cerca de la comprensión de por qué vivimos lo que nos toca, sabiendo plenamente que somos artífices de aquello que la vida nos trae, de las lecciones y aprendizajes, relaciones y situaciones, lugares, recursos, carencias, afectos, amores.

Conozco casos, como el de Alejandro Corchs (autor de la saga El Regreso de los Hijos de la Tierra) en el que la desaparición prematura de sus padres actuó como disparador de una búsqueda intensa, más espiritual que física, y le permitió caminar hacia el encuentro de su ser. En mi caso, la presencia constante y permanente de mi progenitor, fue el mayor impulso hacia mi propio camino, siendo un gran maestro tanto por acción como por inacción. Al igual que mi Madre.

La muerte está allí, como parte de la vida y la constante transmutación física y energética que nos atraviesa. Esta vez, la cercanía tan dramática de esta eterna compañera me conmovió hasta los huesos, me azuzó toda la estructura.

El ciclo sigue, Pá se fue y nosotros, sus descendientes, somos prueba cabal de algunas de las muchas virtudes que demostró en sus 80 años. Las demás las estamos todavía tratando de incorporar, serán años quizá los que nos demande aprenderlas.

Ojalá podamos también ayudar a otros a transitar sus dolores en los momentos en que un ser querido los deja. Es importante la compañía, la escucha, el abrazo, el silencio compartido.

Adiós Nonino, adiós viejo, hasta la próxima vuelta.
Descansá en Dios y en Paz. Con amor,
Fabián