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jueves, 23 de agosto de 2018

La Punta del Ovillo


Agosto de 2018, en el Día del Niño

La punta del ovillo
Para ir tirando del piolín… (en los inicios del Octavo Ciclo)

En casa, acostado hace un par de semanas en la cama, leo en el libro:
“En una carta natal, la base de los vínculos está en los Aspectos. porque los aspectos son vínculos. En los aspectos reside la matriz vincular del individuo porque esos planetas van a estar ligados de ese modo hasta el último de mis días, y se van a expresar en vínculos. De ese modo, si yo tengo Plutón cuadratura Venus, siempre Venus vendrá con Plutón, no va a haber posibilidad de que Venus venga sin Plutón”.

Yo tengo en mi carta natal a Plutón en Casa 4, que es el Hogar, la Familia, y a Venus en Casa 7, que es la Pareja, las relaciones complementarias. Y los tengo aspectados en Cuadratura, que es un aspecto duro. Es decir que en mi caso, en la base de mis vínulos, Venus me viene con Plutón.
Venus, la belleza, la seducción, lo complementario, me viene en los vínculos junto a Plutón, la destrucción, la muerte y la posterior creación.

Sigo leyendo en el libro:
“Los Aspectos son vínculos energéticos de los planetas que están ligados estructuralmente, que es algo interno, y que se van a expresar externamente. No puedo conocer el amor, la complementariedad, la belleza, sin la destrucción y el poder. Alguien pregunta: -¿Cómo es posible que cada vez que me enamoro aparezca algo tan oscuro en mi existencia? Es así porque esa es mi estructura. Son planetas muy lejanos para la conciencia, pero no para las energías en si mismas. Es un vínculo interno difícil de experimentar porque está asociada la belleza al horror. Es una belleza que me muestra el lado oscuro de la belleza. Yo tengo complementariedad y destrucción, amor y muerte. Para mí, amar significa morir. Amar significa una transformación tan profunda y radical, que voy a sentir que me muero. A través del amor yo me conecto con lo mas oscuro de mi mismo, con lo que más niego de mi. Me tengo que bancar que en mi vida la manera de conocer a fondo lo mas oscuro es a través del amor.”

Leo esto y reflexiono sobre mis parejas, sobre mis afectos, sobre mis padres y hermanos. Sobre la dificultad que tuve durante años en zambullirme en el amor, porque sentía que entregaba mi poder, mi capacidad de control sobre la relación, sin dejar que floreciera y se expandiera el amor.
Mis aspectos oscuros, mis sombras, mis transformaciones, las vivi siempre “después” de haber pasado por relaciones importantes, donde podía ver en retrospectiva todo lo que había podido descubrir sobre mi persona. Pero eso casi nunca sucedía “durante” la relación. No lograba sostener el descubrimiento y la transformación, permaneciendo en la relación el tiempo suficiente como para dejar que surgiera el amor después del enamoramiento inicial.
Hasta ahora.
¿Hasta ahora?

Como alguna vez un Astrólogo me predijo, hace ya muchos años, al llegar a esta edad iba a estar en condiciones de transitar una etapa bien diferente respecto a los afectos “de peso”, y eso podría traer cambios profundos sobre mis antiguas formas vinculares.Y desde una etapa de relativa calma y soledad, hace 5 años apareció casi sorpresivamente esta tromba emocional que no se detiene, que viene conmoviendo mis conocidas estrategias de relación y me está mostrando nuevas facetas que mantenía ocultas, y que me generan resistencias, enojos, hasta algún malestar físico inclusive.
Fue al fin y al cabo mi búsqueda, mi decisión, por más que haya sentido que vino “por sorpresa”, el iniciar este sendero. Y acepté entrar en un terreno desconocido. 
Me arrepentí 500 veces… Y 501 me dije que valía la pena seguir intentado. Me cambió todo.
Dejé mi casa, resigné trabajos, me alejé temporalmente de Bariloche, entré en torbellinos que no eran míos pero que me apasionaban, tal vez por lo exótico que me resultaban, tal vez por permitirme tocar la muerte muy de cerca, y salir vivo.
Dejé amistades, caminatas por picadas recorridas una y mil veces, lecturas, meditaciones.
Me enfrenté a tener a mi lado convulsiones llenas de peleas, gritos, abrazos, llantos, depresiones, risas, incertidumbres. La enfermedad y muerte de Pá. Una familia conflictiva y aceptada, que no era la mía. No saber para donde reorientar mi profesión, viajes imprevistos a lugares no elegidos con anterioridad. Angustias de soledad temporal y encuentros apasionados.

Otro libro, que leí ya hace muchos años, me enseñaba a ver el lado luminoso y las carencias y dificultades de mi Luna en Capricornio.
Aprendí sobre la marcha sus implicancias, a través del tiempo y la dedicación, y profundicé sentimientos que según veo ahora, me pueden acercar a salirme del patrón esquemático de refugio afectivo, donde ir a lamerme las heridas en soledad. ¿Será esto lo que llamaban “trascender la Luna”?

Y ahora, el mismo autor de ese libro sobre las Lunas, me trae el tema de los Aspectos y deja que vea en mi carta la Cuadratura Venus Plutón.
Aquí estoy…
¿Mañana? ¡Quién sabe!

Mientras tanto, el amigo Carutti pinta y describe muy bien las energías de las Lunas y los Aspectos.  En ambos casos, toma como descripciones iniciales para entrar en tema, a la Luna en Capricornio y al Aspecto Venus Plutón, por las dificultades que resultan el asimilar esas energías desde la conciencia.
En los 2 casos, coinciden con mi carta natal…
Me gustaría conocer a Carutti y conversar con él sobre su experiencia y su visión actual, por su aproximación a la temática de la Inteligencia Vincular.

En Villa Gesell hoy, seguiré en Buenos Aires, iré a Bariloche y seguramente mis viajes me irán llevando por otros sitios.
La Bella y la Bestia, el Drácula y su Amada, todo eso junto y AHORA.

Fabián